
EL BARDO
4 CALVARIOS
4 Calvarios, su tema más exitoso, recorre las calles de Milethos entre humo, alcohol y recuerdos imposibles de enterrar. Dos calvarios reposan en vasos de cristal —refugio momentáneo y redención líquida— y dos habitan en su mirada, marcados por el peso del desamor y la pérdida. Entre ironía, cinismo y vulnerabilidad, el Bardo convierte la derrota cotidiana en versos que oscilan entre el sarcasmo y la confesión.
Los versos son su forma de vida, y la desgracia, su mejor autora. Con el barro por encima de las rodillas, el Bardo decide seguir bailando sobre las arenas movedizas, eligiendo hundirse un poco más para que sus letras sean cada vez más afiladas.
