SINOPSIS

El peligro del Homo ascendis no está en lo que puede llegar a ser.
Está en lo que nunca deja de ser: humano.

En Ærjê, la evolución no es solo una idea.
Es una promesa. Una fe capaz de sostener toda una civilización.

Cuando llega el momento del Crisol, Vorun —el Divino— selecciona a veintiún candidatos. Solo unos pocos serán elegidos para trascender.

La gran mayoría de los Homo ascendis están destinados a ocupar los puestos más influyentes del sistema, asegurando que el orden se mantenga y que el poder siga en las mismas manos.

Solo una ínfima minoría, aquellos con los despertares más excepcionales, llegan a convertirse en algo más: Mirmidones que se enfrentan a las abominaciones… o Alaris que protegen al Consejo.

Héroes, ídolos… y engranajes demasiado bien recompensados.

Kaesar sueña con formar parte de ese mundo.
Especialmente de esa ínfima minoría.

Con convertirse en uno de los nombres que sostienen el sistema y vivir bajo la mirada de una nación fascinada por el poder.

Mitôru Tekki solo intenta mantenerse al margen.

Ingeniero por herencia, vocación y necesidad, Mitôru ha aprendido a confiar en las máquinas, en la lógica y en las pocas certezas que le quedan de un pasado más sencillo. Un mundo pequeño donde el destino parecía algo lejano.

Pero cuando el frágil equilibrio que sostiene Ærjê comienza a resquebrajarse, Mitôru se verá atrapado entre fuerzas mucho mayores que él: poder, fe, corrupción… y criaturas que ya no son del todo humanas.

Un simple mortal caminando entre gigantes.

Un ingeniero en un mundo donde todos sueñan con convertirse en algo más.

Más inteligentes.
Más fuertes.
Más capaces.

Pero demasiada capacidad no rompe el equilibrio.

Lo rompen los deseos humanos de quien la posee.